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Sorprendentes las dos nuevas rutas de Senderismo de la Diputación Provincial, en Fuentealbilla y El Bonillo

 

FOTOS: Luís Vizcaíno 

 

Este sábado, día 15, y el domingo, 16 de abril, tuvieron lugar la decimoctava y decimonovena de las pruebas de la X Edición de las Rutas de Senderismo de la Diputación Provincial de Albacete. El sábado, los senderistas recorrieron Fuentealbilla, en la comarca de La Manchuela; y el domingo el turno fue para El Bonillo, en la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel.

Así, el sábado, los participantes conocieron la denominada “Ruta del Galayo”, con una dificultad técnica media, un recorrido circular de unos 20 kilómetros de distancia y unas cinco horas de duración.

Le recibiría el alcalde de Fuentealbilla, Ángel Salmerón, junto al monumento que el pueblo le puso a uno de sus mejores embajadores como es el futbolista Andrés Iniesta, en una mañana soleada, aunque con algo de viento.

Así, a las nueve de la mañana arrancarían pasando en primer lugar por su Plaza Mayor, que la conforman El Pilar, fuente con cuatro caños, cuya construcción se realizó en 1789; y el Ayuntamiento. Visitarían también el antiguo lavadero, muy bien conservado, después de la restauración realizada en 2009.

Atravesando de nuevo el pueblo y pasando por la puerta de la ermita del Cristo, abandonarían el municipio cruzando la carretera. Tomaron entonces el camino que les llevaría hacia los restos de las Termas Romanas, conocida en Fuentealbilla como “La Fuente Grande”, resto de una cisterna romana que todavía permanece en buen estado de conservación y justo al lado de lo que era en aquella época una fábrica de cerámica, la cantidad de resto de vasijas, ánforas y demás enseres así lo atestiguan.

Llegarían por caminos entre viñas hasta la Caseta de la Vía, una de las dos estaciones construidas en Fuentealbilla para la línea Baeza-Utiel, continuando por la Vía Verde que comunica los 25 viaductos construidos. Uno de ellos se encuentra en Fuentealbilla, con una longitud de 138,6 metros y debe su nombre al paraje en que se edificó, la Cañada del Cardenal, que antaño fue un río y ruta de importante comunicación muy utilizada en la época ibérica y romana. Lugar que aprovecharon para almorzar.

Desde aquí, entre campos de cultivo, llegarían hasta uno de los rincones más bellos “El Galayo”. Se trata de una de las zonas paisajísticas más ricas de Fuentealbilla: La Cañada. Esta rambla estacional cruza los términos de varios pueblos antes de llegar al Júcar, a la altura de Jorquera. En dicho paraje se sitúa "La Fuente del Galayo", que debe su nombre a la prominencia aguda de una roca pelada que, de forma espectacular, se eleva sobre los montes circundantes y alberga un bello estanque con ocas incluidas. Aprovechando que la zona está prevista de mesas, bancos, papeleras, el Ayuntamiento les tenía preparado un avituallamiento, con bebida fría, que durante toda la ruta les iban ofreciendo y unos dulces buenísimos.

Desde aquí comenzaron a subir, con un desnivel de 100 metros, quizá el más fuerte de la ruta, atravesando la Rambla de las Carboneras, nombre que también recibe esta Sierra, para llegar a lo más alto, donde sobre un gran montículo de piedras se sitúa una bandera en lo alto, con fantásticas vistas del pueblo y alrededores.

Siguieron por la cresta para llegar a una preciosa zona llamada Los Toriles, paraje con una orografía especial y que antes se utilizaban para guardar el ganado. Desde aquí tomaron un camino que les retomaría de nuevo al municipio. Tras la comida pudieron visitar las Bodegas Iniesta.

Ya el domingo, y en una mañana soleada, aunque fresca, en El Bonillo, otros 50 participantes recorrerían la “Ruta por el Pinar y la Almorada desde el Campo de Golf”, con una dificultad técnica baja, un recorrido circular de 14 kilómetros de distancia, cuatro horas de duración y con salida a las 9:00 desde el Campo de Golf de El Bonillo.

Les recibiría el concejal del municipio Damián García, en las fantásticas instalaciones del Campo de Golf, donde se estaba celebrando un campeonato.

Atravesarían dicho campo para salir en dirección al pinar de reforestación que existe en la dehesa boyal de El Bonillo. Un terreno público del Ayuntamiento, en donde el antiguo ICONA, en los años ’60 y principio de los ’70, hizo una plantación sobre todo de Pinus halepensis (aunque hay alguna otra especie de pino en mucha menor cantidad). Con el tiempo, el pinar transformó la zona y ahora es un hábitat nuevo, un bosque, con todo lo que ello conlleva en temas de biodiversidad.

Por camino, más o menos cómodo, y rodeados de gran cantidad de árboles, cipreses, sabinas y pinos principalmente, llegarían a uno de los puntos interesantes de la ruta, el Cerro de la Almorada, desde el que se puede observar toda la zona pues es el punto más alto, con 1.080 metros de altitud, antiguo enclave en donde hubo asentamientos de distintas culturas. El nombre parece proceder del árabe.

Un poco más adelante llegarían hasta un antiguo pozo de realengo, pozo público, en el que abrevaban ganados de la zona. Ahora se utiliza muy poco, junto al río Alarconcillo. Precioso lugar que aprovecharon para almorzar y degustar una rica empanada cortesía del Ayuntamiento de El Bonillo. En los alrededores existen “morteros”, que son huecos o grandes agujeros realizados en las rocas calizas del suelo de los que no se sabe muy bien su utilidad.

Estarían a mitad del recorrido y, ya de regreso, entrarían por otro camino en el pinar. Así, entre pinos y campos de cultivo en muy mal estado debido a la sequía, fueron bajando para regresar de nuevo hacia el Campo de Golf, donde tomarían un aperitivo cortesía también del Ayuntamiento y practicarían con una clase de inicio de golf. Hasta tuvieron ocasión de recorrer campo en buggy. Tras la comida, hicieron un recorrido turístico por el casco antiguo de El Bonillo, con visita a la Iglesia, Museo Parroquial y Molino.

Dos fantásticas rutas por la Sierra de Alcaraz y Campo de Montiel y la Manchuela, que hizo disfrutar a los cien participantes de esta actividad, de las maravillas de entornos naturales que esconden nuestros municipios.

El próximo fin de semana serán de nuevo dos las citas a celebrar. La primera está prevista para el sábado, 22 de abril, en Peñascosa. Se trata de la prueba denominada “Humbria de los Muletos”. Una prueba circular, de 15 kilómetros de distancia, de una dificultad alta, una duración aproximada de cuatro horas y media, con salida a las 09:00 horas desde campamentos de “Fuente La Peña” en pleno corazón de la Sierra de Peñascosa.

Y habrá otra el domingo, día 23, en Elche de la Sierra. Se trata de la prueba denominada “La Encantada – La Poza – Amilcar Barca – Repetidores”. Una prueba circular de 15 kilómetros de distancia, de una dificultad baja, una duración aproximada de tres horas y media, con salida a las 09:00 horas, desde el campo de fútbol del municipio.

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