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CCOO y UGT denuncian que la falta de medidas preventivas en Correos puede ser la causa del empeoramiento del brote de la COVID-19 en la USE 1 de Albacete

En la Unidad de Servicios Especiales de Correos (USE 1) de Albacete hay un brote de contagios activo por la COVID-19, al acumularse desde el 26 de julio hasta cuatro casos confirmados de la COVID-19. Tras detectarse el primer caso, a pesar de ser un centro de trabajo en el que operan la mayoría de empleados de Correos en la capital, la empresa no aplicó ninguna medida adicional de prevención para rastrear posibles contagios o casos asintomáticos desde el  momento en el que surgen los primeros casos, en última instancia y una vez declarado el brote COVID19 se ofreció al resto de trabajadores que comparten espacio común y turno de trabajo la posibilidad de realizar pruebas a través de la Mutua de trabajo colaboradora para detectar más posibles contagios. La empresa comunicó una semana después que se abría el protocolo de actuación al detectar un brote COVID19, sin informar a los representantes de los trabajadores ninguna pauta concreta a seguir, ni tan siquiera nos consta una desinfección en profundidad del centro de trabajo. Por lo que nos vemos en la obligación de denunciar una respuesta por parte de Correos  tardía y una actitud ocultista muy en la línea que desde el principio de la pandemia lleva aplicando la empresa en todo el país  ante un problema mayúsculo que afecta a la salud de los trabajadores y trabajadoras.

 

CCOO y UGT llevan denunciando desde el inicio de la crisis sanitaria que la empresa postal pública dirigida por Juan Manuel Serrano ha realizado una gestión nefasta e irresponsable de la misma, hasta el punto que en los primeros días se llegó a obligar a los trabajadores/as a salir a repartir y atender las oficinas sin disponer mascarillas ni de ninguna otra protección, algo que en la primera fase de la crisis ya llevó a Correos a ser el segundo colectivo de empleados públicos con mayor número de contagios, solo tras el sanitario. Aunque ante las protestas y la presión ejercida por los sindicatos se llegó a forzar el cierre de centros y se obligó a la empresa a dotar a la plantilla de elementos de protección, la dirección sigue empeñada en hacer lo mínimo cuando aparecen casos, siguiendo un protocolo insuficiente que busca más la ocultación de información y el no reconocimiento de la existencia de contactos estrechos, primando el mantenimiento de la actividad productiva de la empresa a toda costa.

 

El brote de la USE 1 de Albacete viene a sumarse a los que vienen produciéndose en varias localidades en todo el Estado, y ambas organizaciones sindicales denuncian que a pesar de que se le ha reclamado repetidamente, la empresa sigue sin contemplar ninguna medida adicional para la detección precoz de casos en los centros, y que no se reacciona con eficacia donde se confirma algún positivo, esperando durante días que sean las autoridades sanitarias quienes determinen cómo proceder. Los protocolos no funcionan, como lo demuestra el hecho de que aunque finalmente la empresa se haya gastado millones de euros en equipos de protección individual –mascarillas, guantes, gel hidroalcohólico y mamparas protectoras, entre otras- desde el final del estado de alarma el número de contagios totales no para de crecer, se producen brotes y la propia empresa reconoce que se han visto afectados por el virus con más de 15.700 trabajadores/as afectados/as sumando casos de contagios y cuarentenas.

 

Para ambos sindicatos la responsabilidad es de la todopoderosa dirección de Operaciones de la empresa, que respaldada por el presidente Serrano, viene imponiendo su postura para anteponer la actividad y el negocio a los criterios preventivos. Mientras Correos contrató una auditoría externa que ha dicho que la gestión de la crisis sanitaria ha sido adecuada, dándose la paradoja de que Correos, con una gestión nefasta de la pandemia, ha obtenido la certificación de AENOR contra el Covid-19. Mientras se siguen gastando millones en publicidad y patrocinios, en plena quinta ola de contagios la empresa continúa sin realizar pruebas o invertir en mayores medidas preventivas que garanticen la salud, tanto de sus trabajadores/as como de los miles de ciudadanos/as que se atienden a diario.

 

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