
La provincia de Albacete alcanza el 100% de ocupación en Semana Santa mientras la capital se queda en torno al 60%
El turismo rural roza el lleno en los días clave, con picos del 90% en comarcas como la Sierra del Segura y La Manchuela, frente a cifras más moderadas en la ciudad
La Semana Santa vuelve a consolidarse como uno de los grandes motores económicos del año para la hostelería y el turismo en Albacete, con una provincia que registra cifras prácticamente de lleno en sus principales destinos rurales mientras la capital mantiene niveles de ocupación más contenidos.
Durante los días centrales, entre el Jueves Santo y el Lunes de Pascua, hay enclaves de la provincia que ya han alcanzado el 100% de ocupación, especialmente aquellos con una fuerte tradición semanasantera o vinculados al turismo de naturaleza. A estos se suman otros puntos que rozan el lleno, con registros cercanos al 90%, como la Sierra del Segura o La Manchuela.
También destacan espacios naturales como las Lagunas de Ruidera, que presentan una alta demanda favorecida por el buen estado hídrico y la previsión de buen tiempo. En estos casos, la ocupación se mantiene muy elevada en los días fuertes, mientras que en el resto de la semana desciende a cifras que oscilan entre el 50% y el 60%.
En contraste, Albacete capital registra una ocupación hotelera más moderada, situada en torno al 50% y el 60% en los días principales, con un leve descenso en las jornadas previas y posteriores. Un comportamiento que responde, en parte, al calendario de otras comunidades como la valenciana, cuyas vacaciones se celebran en fechas distintas, lo que desplaza parte de la demanda turística.
A pesar de ello, el sector destaca una evolución positiva en los últimos años, con un aumento tanto del número de visitantes como de las pernoctaciones. Una tendencia que refleja que los turistas no solo eligen Albacete como destino, sino que prolongan su estancia para conocer tanto la capital como distintos puntos de la provincia.
El perfil del visitante es cada vez más variado: familias y grupos que apuestan por el turismo rural, parejas que buscan escapadas de varios días o incluso grupos organizados que recorren distintos enclaves. Todo ello en una provincia que combina patrimonio, tradición y naturaleza, con citas destacadas y reconocimientos como las Tamboradas, declaradas Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.
Para la hostelería, estos días marcan además el inicio de la temporada alta, con refuerzos de plantilla tanto en la capital como, especialmente, en la provincia. No obstante, el sector sigue enfrentándose a un problema estructural: la falta de personal cualificado, una dificultad que condiciona la actividad e incluso obliga a algunos establecimientos a reducir horarios en pleno periodo de alta demanda.
Con previsiones marcadas por el buen tiempo, la Semana Santa vuelve a situar a la provincia de Albacete como uno de los destinos destacados del interior, capaz de atraer visitantes y fidelizarlos gracias a su oferta y al carácter acogedor de su gente.
