
La plenitud incontestable de Diego Ventura, pleno de cuatro orejas en Albacete
Sergio Galán pierde una oreja tras una entonada faena y Lea Vicens no pasa de la discreción en una enésima oportunidad.
Domingo 14 septiembre 2025. Crónica de Salvador Ferrer. Albacete
Un bolazo para la UTE Casas-Amador. Un llenazo absoluto en la corrida de rejones. Buena fecha, la máxima figura del rejoneo en el cartel, domingo de feria y los tendidos hasta los topes. Ambientazo. El toro y el caballo no fallan en Albacete. Y las cámaras de Castilla La Mancha televisión, la televisión autonómica que mejor vertebra la información taurina en su programación y la que más años lleva apostando, de verdad, por la tauromaquia en un medio generalista y público. Así les va a ellos y así les va a otros…
El conquense Sergio Galán, que sustituía a Andy Cartagena, firmó una actuación sobria por los derroteros del clasicismo. El toro no colaboró para que su labor alcanzara cotas mayores. Fue ovacionado en su primer turno.
El cuarto era un vagón de 647 kilos. Apenas se desperezó en el primer rejón de castigo. De poder a poder colocó una banderilla en todo lo alto, en los mismos medios. Pureza y riesgo en el embroque. Mostró más pasión el de Tarancón y eso también ayudó a ganarse al público. Dejó dos rosas en la boca de riego y pidió permiso a la presidencia para clavar un par de banderillas a dos manos. Los fallos con el rejón de muerte dejaron todo en una ovación.

Diego Ventura, cuya presencia en el ruedo ya seduce al personal, enceló a dos pistas a su primer oponente, de 587 kilos, con una precisión de cirujano. Puro temple, dominio absoluto. Parece que sus caballos obedezcan por control remoto. Una banderilla al quiebro fue perfecta de ejecución. Y el sentido del espectáculo, y el ajuste. Las tres cortas las colocó en una perra gorda, como decía el maestro Matías Prats Cañete. El rejón de muerte fue fulminante. Dos orejas. Otra Liga. Otro nivel. Una plena plenitud. No descarten, pronto, una campaña contra Diego Ventura parecida a la que sufre Roca Rey, actual mandamás en el toreo y en las taquillas. A ver si es para defender la patria española… Que Diego nació en Lisboa y Andrés en Lima… Uno manda en el rejoneo y el otro en el toreo.
¡Noticia! Ventura falló una banderilla con el cuarto, un mastodonte de 613 kilos. Ese error de cálculo, mera anécdota en uno de los mejores rejoneadores de la historia, le hizo crecerse. Luego también marró en dos embroques hasta dejar una banderilla en el tercer intento. A la mole le costaba moverse. Sin cabezada dejó un par de banderillas a dos manos. Fue el momento más espectacular de su labor, antes de dejar tres rosas de perfecta ejecución y colocación, que hizo acrecentar el eco de su faena. Al segundo intento dejó un rejonazo fulminante. Gritos de torero, torero, torero. Dos orejas. Pleno de cuatro. El carisma, el don de conectar con la gente, es propio de los elegidos. Y Diego es uno de esos…
El tercero de Los Espartales se aquerenció pronto. O salió aquerenciado. Lea lo enceló com cierto ritmo…. Una banderilla cayó baja. La otra estuvo a punto de hacer caer a la francesa. Si ya es difícil el rejoneo, arte complejo en el que entran en escena dos animales y uno más, racional, hacerlo después de que Ventura cuaje un toro es dramático. Imprecisa con el rejón de muerte y el descabello. El toro acabó aculado en la puerta de chiqueros.
Al sexto, bizco y el menos atacado, le dejó Lea un rejón de castigo en buen sitio. Luego, con el sombrero dejó casi dos derechazos… Bonita estampa. La faena navegó por el sendero de lo anodino. Pocos decibelios en los aplausos, que marcan el termómetro de la pasión y de la acogida del respetable.

