
Estrangulamiento del sector vitivinícola y necesidad urgente de un plan de choque
La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos de Castilla-La Mancha alerta de la situación crítica e insostenible que atraviesa el sector vitivinícola en la región. El adelanto extremo de las vendimias a pleno verano, la escalada vertiginosa de los costes de producción y el estancamiento de los precios en origen están llevando al límite la viabilidad económica de miles de familias viticultoras en el principal viñedo del mundo. Declaraciones hechas en rueda de prensa por el responsable de Vino de UPA, Alejandro García-Gasco ante el inicio de la campaña de la vendimia en la región.

Ciudad Real, 27 de agosto de 2026. Son muchas campañas exigiendo un compromiso con los viticultores de la región, con la necesidad de proteger este cultivo referente en la región. Por eso, el secretario de Agricultura de UPA CLM, Alejandro García-Gasco, ha señalado en rueda de prensa que las imágenes de tractores vendimiando a finales de julio y primeros de agosto bajo temperaturas asfixiantes han dejado de ser anécdota, sino el reflejo dramático de una emergencia climática y económica.
En la valoración del inicio de la campaña, García-Gasco ha indicado que el estrés hídrico y las olas de calor persistentes están alterando el reloj biológico de las cepas, reduciendo los rendimientos por hectárea, provocando desequilibrios.
Pero no solo eso, la situación económica deriva en que producir un kilo de uva requiere hoy una inversión mucho más amplia debido al incremento en el precio del gasóleo agrícola, la electricidad, los fertilizantes y los productos fitosanitarios, entre otras cuestiones. «Si además vemos que los precios de las primeras tablillas son similares al año pasado, el futuro de muchos viticultores es complicado».
La organización agraria defiende que ha llegado el momento de articular medidas de calado definitivo y no recurrir a parches coyunturales como la destilación de crisis o la vendimia en verde; porque la reducción de superficie en la región es un proceso irreversible. Así, se deberían tomar medidas como el cumplimiento estricto de la Ley de la Cadena Alimentaria, con inspecciones rigurosas y sanciones ejemplares para evitar que se pague la uva por debajo de los costes de producción, impidiendo que los márgenes de la industria y la distribución se sostengan a costa del eslabón productor. «Queremos recordar a los viticultores, que pueden contactar con UPA para que seamos nosotros como organización agraria, quienes denunciemos esta situación ante la AICA», ha incidido García-Gasco.
El responsable de Vino de UPA y secretario de Agricultura de UPA CLM ha ahondado en que «no es de recibo que empresas grandes alardeen de tener beneficios millonarios estratosféricos, mientras los precios que se ofrecen a los viticultores es cada vez menor», quien, por otro lado, ha explicado la necesidad de una reestructuración adaptada a la demanda y al clima, así como una apuesta por el valor añadido, porque tanto las exportaciones como los precios deberían dirigirse a un modelo centrado en la calidad, el embotellado de mayor valor, la diferenciación varietal y la potenciación del enoturismo como motor económico complementario; entre otras.
En definitiva, «cuidar la cepa es cuidar el territorio. Sin viticultores rentables no habrá viñedo, y sin viñedo buena parte de nuestros municipios perderán su principal sostén económico y social. Es hora de tener la valentía de reducir cantidad para ganar en cualidad y valor», ha concluido García-Gasco.
